
Yo siempre que había utilizado estas obleas para hacer empanadillas las había frito en la freidora pero me parecía que quedaban un poco pesadas, aunque las pusiera después de fritas en un plato con papel absorbentes me parecía que quedaban demasiado grasientas.
Al ver las que ella había hecho, con esa pinta tan irresistible que tenían, me entro unas ganas tremendas de hacerlas............y Voilà!! aquí están.
Las he rellenado con un sofrito de cebolla y tomate al que he añadido unos daditos de fiambre de pavo que tenia en la nevera y que quería gastar.
Las he pintado, como ella hizo con una yema batida con un poco de leche y un poquito de sal.
Las he horneado a 200º durante 15 minutos.
Primero les he puesto calor arriba y abajo y con turbo, pero cuando llevaban ya 10 minutos le he puesto calor solo abajo para que no se dorasen demasiado.