
Cuando salimos a cenar fuera de casa, me encanta cuando despues de cenar, a la hora del cafe en algunos restaurantes te sirven unas deliciosas y finisimas tejas de almendras.
A pesar de que sabia que la receta era muy sencilla, o precisamente por eso mismo, nunca me decidia a hacerlas, siempre las dejaba para otro momento, quizas pensando en hacerlas para dar un dulce final a una cena con amigos, pero hoy al llegar a casa, sin pensarlo demasiado, he ido al congelador a ver si tenia almendras fileteadas y como tenia un paquete entero me he puesto a hacerlas sin pensarlo dos veces.
Supongo que a algun@s de vosotr@s os habra asombrado leer que guardo las almendras en el congelador, pues si y no solo las almendras, sino todos los frutos secos porque se conservan mejor. Los frutos secos tienen en su composicion mucha materia grasa y si no se consumen en pocos meses enseguida se ponen rancios y dan mal sabor.
He buscado en internet y he encontrado esta receta que me ha dado mas problemillas de lo que esperaba.
La masa ha quedado demasiado espesa y ha costado bastante conseguir que las tejas quedaran finitas, que es como mas buenas estan. Aun asi estan muy buenas.






